Diputaciones

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• Yolanda Gutiérrez Carlín

 

Veracruz se pintó de rojo con cuatro manchas azules. Así podría ser el resumen simplista de lo acontecido con el resultado electoral en el Estado en cuanto a la elección de diputados locales.

 

El Partido Acción Nacional logró el triunfo en Tantoyuca, Álamo, Orizaba y Córdoba, el Partido Revolucionario Institucional en todos los demás distritos, en 26.

 

En el caso de Tantoyuca y Álamo los triunfos panistas responden al control político que en dichas zonas ejercen caciques locales que gracias al poder municipal han construido una estructura electoral que difcilmente puede ser superada por el PRI o cualquier otro partido, esta estructura está asentada en cimientos de apoyos, obras y acciones municipales dirigidas hacia los lugares en donde se sostiene el triunfo electoral del PAN.

 

Y a pesar de las denuncias en contra del desvío de recursos y de apoyos, principalmente federales, los alcaldes siguen logrando triunfos y la autoridad sigue sin aplicarles la ley.

 

En el valle al pie del Pico de Orizaba el triunfo azul se fundamenta en un escenario real, la difícil situación que vive una región que antaño era manufacturera de importancia nacional y en la cual la abundancia de recursos hídricos era la razón de su asentamiento, en donde anteriormente el empleo abundaba y que poco a poco ha ido observando como las grandes industrias asentadas en la zona se han ido retirando hacia otros territorios en los que han encontrado apoyos que ahí no, y que de unos años a la fecha ha entrado en una recesión económica de la que no escapan sus pobladores.

 

En Córdoba se mezcla la falta de renovación en la oferta del PRI con la postulación de un candidato que de la diputación pasó a la alcaldía y que ahora, de la alcaldía quería regresar a la diputación;  por otro lado la postulación de candidatos panistas con empatía con la población gracias a su desempeño en anteriores encomiendas, y que no están envueltos en las disputas que dentro del blanquiazul existen, así como una falta de compromiso de parte de los encargados de la elección por parte del tricolor, que debieron poner mayor énfasis en su labor, al ser la ciudad en la que creció el gobernador Javier Duarte de Ochoa, por lo que todos aquellos que estuvieron o tuvieron responsabilidades en Córdoba deberían estar preocupados, pues no pasaron el examen y los pueden reprobar.

 

Es importante destacar el abstencionismo como una parte importante y preocupante del proceso. El porcentaje obtenido por los candidatos en la votación es bastante menor en comparación com otras que se han presentado en el estado de Veracruz. Ese fenómeno tendría que ser analizado, explicado y atacado.

 

Ahora bien, esto no es problema de los candidatos priistas que con una estructura partidista bien aceitada y bien apoyada logró imponerse en distritos en los que se suponían tendrían problemas como Huatusco, La Antigua, Boca del Río y otros.

 

El trabajo realizado por los tricolores resultó en un número de triunfos que aseguran llevar adelante las propuestas legislativas tanto del grupo, del partido y de la administración estatal; lo que debería ser bueno para un estado que en su momento eligió a un candidato que como gobernante tiene una serie de ofrecimientos que buscan el beneficio de las mayorías basadas en una plataforma política.

 

Claro está que para el PAN esta composición de la cámara local no les agrada porque aunque se opongan, ya sea por convicción o por sistema, serán siempre superados por los diputados del PRI y sus aliados, a lo que llaman inequidad y falta de equilibrio, aunque la verdad sea que no pudieron convencer a los ciudadanos a que votaran por sus candidatos.

 

La falta de una izquierda en la cámara de diputados local no es sino consecuencia de una integración tribal que ha destruido lo bueno del PRD, que ha pulverizado los liderazgos, hasta llegar al punto en que en este momento en el estado de Veracruz no hay un líder que logre, aunque sea por aplastamiento, direccionar al partido y con ello ofrecer a los ciudadanos propuestas electorales vencedoras.

 

Es claro que una vez que Morena, con Andrés Manuel López Obrador al frente, logre su registro, los simpatizantes de la izquierda se aglutinarán en este partido, es probable que el PRD siga con su camino al precipicio hasta una posible desaparición, gracias a sus grupos que no supieron sumar, que sólo dividieron y probablemente hasta restaron.

 

Por lo pronto en el PRI veracruzano están de plácemes con los resultados de las diputaciones, aunque en las presidencias municipales se tenga problemas con Las Choapas, Cuichapa, Alto Lucero y otras ciudades en las que el Veracruz bronco no se conforma con los resultados.

 

yolandagutierrezcar@hotmail.com

 

@yolaguca

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