La Manga

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  • Ángel Gutiérrez Carlín

Han quedado atrás las elecciones más interesantes de la historia, con una gran cantidad de candidatos y de aquellos que dejaron de serlo al morir ejecutados. Fue claro que cuando el pueblo decide votar, decide realmente; ya lo vimos en la elección ganada por Vicente Fox, quien perdió irremediablemente su oportunidad histórica, dadas las expectativas generadas en aquellos años a lo largo y ancho del país. La gente, los votantes, no hacen caso de cacicazgos, influyentes, líderes sindicales y todo aquello de lo que empieza a hartarse. Las maniobras de los que quieren distinguirse en época de campaña con seguidores tras de sí llegando a los eventos masivos, o chantajeando que no los llevarán, quedan reducidas a nada cuando el votante fue al acto político por el viaje, el obsequio o lo que usted quiera, pero a la hora de ejercer su derecho lo hace mandando al diablo a su líder, o siguiendo secretamente a otro, según se quiera ver. Así pasó y lo constatamos en lo nacional, estatal y aquí, en la aldea.
Ahora bien, gracias a esta elección, entraremos a una etapa de honrosa medianía que ya hacía falta y es parte de lo que el pueblo quiere. Las insultantes caravanas de vehículos lujosos y guaruras cada vez serán menos, así como las celebraciones con abundantes y selectos banquetes. Parece ser que ahora sí, habrá austeridad republicana. Sin embargo, a contraparte, ha habido excesos en pronunciamientos, desaciertos en probables nombramientos y declaraciones que, considero, serán motivo de ajuste, de ir aprendiendo de la experiencia y la grosera realidad, las cuales evitarán los ahorros mal entendidos, que se anuncien proyectos y programas sin una adecuada planeación o análisis de los pros y los contras, es decir, que no sea la máxima gobernar improvisando o caer en la incongruencia.
Por otra parte, es mentira que la burocracia agarrará camino. Aunque sea menos, el sueldo será seguro, nadie se irá al monte porque afuera está peor el asunto. El legendario “tlacuache” Garizurieta siempre lo dijo: vivir fuera del presupuesto es vivir en el error y, más aún, el burócrata lo corregía diciendo que no era en el error sino en el horror.
En lo estatal, parece ser que el sexenio que viene se asemejará en gran medida al federal. Mucho de lo que se declara lo demuestra, convencido el gobernador entrante que así debe ser y así debe hacerse. Ya veremos si eso funciona una vez que se materialicen las primeras decisiones estando ya en el poder a partir de diciembre. Por lo pronto, ya sabemos quién acompañará en la Secretaría de Gobierno a Cuitláhuac García. Lo deseable también, es que en esta segunda alternancia, si así se le puede llamar, la transición sea tersa, sin asperezas, no le conviene a nadie que los veracruzanos vivamos esa etapa con rispidez y sin entendimiento y diálogo.
Y bueno, acá en el pueblo, por último, algunos tendrán que hacer el recuento de los daños, ver en qué fallaron y tratar de recomponer la tarea porque queda mucho tiempo y trecho por recorrer, la mayor parte ya con un gobierno federal y estatal que no serán del partido que aquí tiene el poder.
BOQUELUMBRE
Sí.. la venganza es dulce… pero cómo amarga al que la sufre…

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