Xalapa: prometer no empobrece (II)

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• Rafael Pérez Cárdenas

Para regocijo de la audiencia, las campañas que recién entran en calor, en escasas tres semanas estarán concluyendo; quienes esperan con ansias el 2018, en cosa de un mes podrán desatar sus ansias sucesorias, con lo que volveremos nuevamente al caos político en el aldea: presidentes municipales que se van y buscarán su sobrevivencia política, y otros que siendo electos, empezarán a trabajar a favor de los pre candidatos al gobierno estatal.

En la entrega anterior, referimos a los principales aspirantes al gobierno de la capital del estado; acaso, la ausencia de Alejandro Montano (PRI-PVEM) obedeció más a la falta de espacio que a sus reales posibilidades de alcanzar un triunfo electoral, que sería oxígeno puro para un priismo que requiere de buenas noticias de cara a la próxima elección de gobernador.

Esta semana, luego de un arranque bastante errático, los candidatos han empezado a presentar propuestas. Todos coinciden en cuatro puntos: la seguridad, la movilidad urbana, la reactivación económica y el empleo. La nota la dio Ana Miriam Ferráez al impugnar la candidatura de Nicanor Moreira; y aunque excusó que fue una decisión propia y autónoma del PRD, confirmaría que empieza a ser rehén de los grupos políticos que la impulsan.

Por su parte, Nicanor Moreira presentó lo que llama un “Plan de Emergencia” para atender la crisis económica y de seguridad que vive la capital. Mientras, Hipólito Rodríguez ha hablado de cultura y ha propuesto una especie de desarrollo metropolitano de la mano de las autoridades de los municipios vecinos. Sin embargo, siguen sin explicar cómo van a lograrlo.

Alejandro Montano en un caso especial; como él mismo la ha dicho, tomó una candidatura que nadie quería, aunque nunca se refirió a las razones de él mismo y de quienes rechazaron la postulación, aunque a la luz de los últimos resultados electorales, eso se explica fácilmente. A nadie le gusta perder.

Tal vez por ello, sin nada que perder, Montano se lanzó a la aventura de una candidatura que empieza a dar color, no obstante las leyendas urbanas que le rodean: que carece del apoyo de su mentor y jefe político el ex gobernador Miguel Alemán, que aceptó la candidatura para alcanzar posiciones para su familia, que negoció un millonario apoyo para su campaña a cambio de la regiduría primera, que tuvo encuentros privados con David Velasco para pactar una derrota que le arrojara dividendos, entre muchos otros.

Sin embargo, el problema de Alejandro Montano no es lo que se dice de él y de su candidatura, sino que carece de una efectiva estrategia para evitar el tradicional voto anti PRI que existe en Xalapa. Las últimas derrotas de los candidatos a diputados locales o de la mismísima Elizabeth Morales –quien no ganó una sola casilla-, indican que los xalapeños no quieren saber nada del PRI y que prefieren dar su voto a una izquierda que no conocen.

Con ese yugo, Montano ha empezado a caminar y no lo ha hecho mal. Golpeada por la delincuencia de todo tipo, Xalapa está urgida de seguridad; y por ello, ha propuesto crear una policía metropolitana, pero no explica de dónde vendrán los recursos para equipar y capacitar a los policías, y peor aún, qué pasará con el mando policial mixto que se cocina en el Congreso federal. Como hemos dicho, el prometer no empobrece, pero las promesas sin sustento les pueden pasar factura a algunos candidatos.

Del resto de los aspirantes, hay poco que decir, porque ellos mismos han dicho muy poco. Acaso verán cumplido su anhelo de ver su nombre en una boleta electoral, cosa que guardarán con mucha nostalgia.

Para quienes aún no los conocen, diremos que el ramillete de candidatos se completa con Juan David Ovando Aguilar (PT), Brenda Aguilar Blanco (PES) y los independientes Rubén Moreno Archer y Efraín Sánchez Cruz. Un caso aparte lo significa otro independiente, Antonio Luna Andrade, dirigente del extinto partido cardenista, una organización íntimamente ligada al duartismo y que hoy se niega a morir.

Como dijimos, las campañas toman ritmo. Ayer por la tarde, el Consejo Coordinador Empresarial convocó a los candidatos a que expusieran sus propuestas, en lo que no fue precisamente un debate. Este se realizará, organizado por el OPLE, el próximo lunes. El debate no definirá al ganador, pero podría cerrar las preferencias.

Si luego de su registro, se pensaba que la competencia estaría entre Ana Miriam Ferráez e Hipólito Rodríguez, resulta que Nicanor Moreira y Alejandro Montano han resultado buenos candidatos; frente a la condición de favoritos de los primeros, los segundos han atinado en ofrecer campañas que se notan y se escuchan, sin embargo, en ningún caso han logrado pegar en el sentimiento de los xalapeños, tan impredecibles a la hora de emitir su voto.

En este escenario, a pesar de lo que digan las encuestas, la elección sigue abierta. Sin apuntar a un ganador, en tres semanas pueden suceder muchas cosas y el resultado definitivo podría resultar una verdadera sorpresa. Difícil adivinar lo que se va a saber.

La del estribo…

  1. Vaya entuerto que se ha armado con el fiscal Winckler. Cuando parecía que había librado la intentona de destitución -mediante la aprobación de una reforma que quita facultades al Gobernador para nombrar al titular de la FGE-, resulta que el diputado perredista Sergio Rodríguez siempre sí dio el albazo y presentó un punto de acuerdo para pedir juicio político contra el Fiscal. Con él, las bancadas del PRD, PRI, Juntos por Veracruz y Morena. La suerte del muchacho podría estar echada.
  2. Según el singular anecdotario popular, hay mamás que nunca habían sido tan recordadas en esta fecha tan especial; una de ellas, es precisamente la de nuestro huésped de Guatemala. También habrá mamá de muchos otros políticos en desgracia que serán mentadas por quien ni se imaginan. Y otros más, desmentirán a muchos que aseguraban que no tenían.
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